Utiliza la neuroplasticidad de tu cerebro para ser más feliz

CEREBRO Y NEUROPLASTICIDAD-A

¿Cuántas veces te enfadas, sientes ansiedad y miedo a lo largo del día? ¿Cuántas veces se te arruina el día por un acontecimiento que, visto con la lejanía del tiempo, no fue tan importante? y ¿Cuántas veces tienes problemas en tus relaciones con los demás por cosas sin importancia? Imagina cómo hubiera cambiado tu vida si hubieras podido controlar tu reacción emocional en esos momentos. ¿Crees que hubieras podido hacerlo? Por supuesto, gracias a la capacidad que tiene tu cerebro de modificarse a si mismo, conscientemente, mediante la neuroplasticidad.

La Amígdala como generadora de emociones negativas: ansiedad

Una gran fuenteAMIGDALA Y CEREBRO de malestar mental tiene su origen en las emociones desagradables que sentimos ante acontecimientos de nuestra vida pero, también, ante hechos que recordamos y otros que imaginamos. Estas emociones se generan en una estructura cerebral denominada amígdala, que está localizada en las profundidades de cada uno de nuestros lóbulos temporales. La amígdala es crucial para nuestra supervivencia ya que nos avisa de los peligros con los que nos vamos encontrando e, inmediatamente, pone en marcha todos nuestros recursos para que sobrevivamos. Por ejemplo, ante un ruido extraño en mitad de la noche nos alerta y pone en marcha el hipotálamo y, éste, a su vez, el sistema nervioso simpático y la hipófisis para que estemos preparados para huir o luchar. Esta respuesta se genera sin que sea necesario analizar qué está ocurriendo, es una respuesta automática ya que no hay tiempo que perder para poder sobrevivir.

Sin embargo, en nuestra sociedad occidental actual, en la que rara vez corremos peligros reales, la amígdala se activa por estímulos o pensamientos que, en realidad, no ponen nuestra vida en peligro pero que, al activarse, nos llena de malestar psíquico. La ansiedad, síntoma por excelencia del miedo, se ha apoderado de nosotros, especialmente en las sociedades más desarrolladas. Millones y millones de personas toman diariamente ansiolíticos, como lo son el diazepan, el valium y el alcohol, para superar el miedo, para poder seguir, para poder relajarse y dormir. ¿A qué tenemos miedo? Muchas veces ni lo sabemos, otras a la incertidumbre, a perder lo que tenemos, a no conseguir lo que deseamos, y a tantas otras cosas.

Pero, en este caso, el miedo ha dejado de tener su función, ha dejado de avisarnos de que algo está poniendo nuestra vida en peligro, y es el propio miedo el que amenaza nuestras vidas. El veneno que supone producir diariamente la hormona cortisol, diseñada para sobrevivir en momentos de gran peligro, acaba deteriorando nuestra mente y todo el cuerpo, acaba destruyéndonos debido al abuso que hacemos de ella. Por ello, reconocer el miedo ante pequeños riesgos es importante, pero reírnos de él nos permite sobrevivir.

Control racional de la Amígdala por la Corteza Prefrontal: Neuroplasticidad

Diapositiva1Gracias a la capacidad que tiene nuestro cerebro de modificarse a si mismo, lo que denominamos neuroplasticidad, podemos entrenarlo para que distinga los peligros reales de los que no lo son. También podemos, en caso de que nuestra amígdala se active innecesariamente, entrenar a nuestro cerebro para desactivarla inmeditamente mediante el envio de una orden desde nuestra corteza prefrontal, la parte más racional de nuestro cerebro. De esta manera potenciamos la neuroplasticidad positiva al fortalecer el circuito que conecta la corteza prefrontal con la amígdala. Es decir, podemos entrenar a nuestro cerebro para que active conscientemente la corteza prefrontal y suprima la actividad de la amígdala. Además, con ello también ponemos en marcha el mecanismo de la neuroplasticidad negativa al debilitar los circuitos que conectan la amígdala con el hipotálamo y otras estructuras cerebrales que ponen en marcha todos nuestros recursos para la supervivencia. De esta manera modificamos los circuitos cerebrales de respuesta ante un estímulo que, inicialmente, nos producía ansiedad al activar la amígdala. 

Ya sabemos que la vida diaria es una sucesión de desafíos, pero también somos conscientes que no hace falta entregar todos nuestros recursos a la solución de cada pequeño problema. Si reconocemos que tenemos miedo pero no nos importa la sensación y desequilibrio que produce en todo nuestro ser, sino que lo aceptamos como compañero del camino, podremos dejar de tener miedo al miedo y decidir la cantidad de energía, de esfuerzo que vamos a invertir en cada uno de los problemas, de desafíos, con los que nos vayamos enfrentando día a día.

Por supuesto, el control de la amígdala por la corteza prefrontal, como todo aprendizaje, necesita repetición, constancia y tiempo pero los resultandos bien merecen este trabajo ya que podemos conseguir eliminar una emoción negativa en unos minutos, quizás incluso en unos segundos.

Activa tu Corteza Prefrontal: domina tu Amígdala.

Cambia tus circuitos cerebrales

CIRCUITOS CEREBRALES

El control de las emociones negativas es una gran fuente de Felicidad ya que evitamos el malestar psíquico que produce ser invadidos por la ansiedad, el desasosiego, el temor, etc, todos ellos producidos por causas irreales en muchos casos.

 

Referencias

Arden JB. (2010). Rewire your brain. Think your way to a better life. John Wiley an Sons, Inc.

Davidson, RJ (2002). Anxiety and affective style: role of prefrontal cortex and amygdalaBiological Psychiatry, Vol 51 (1): 68–80

Manuela Martínez-Ortiz
Acerca de Manuela Martínez-Ortiz 48 Articles
Es un placer darte la bienvenida a mi página web en la que voy a compartir información sobre Neurofelicidad y sus aplicaciones en diferentes ámbitos de nuestra sociedad como son el ámbito de la salud, el escolar, el laboral, y el económico, entre otros. Soy Doctora en Medicina y Cirugía y Catedrática de Psicobiología en la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia. Durante muchos años he trabajado en Neurocriminología, tanto en la biología de la conducta violenta como en las consecuencias que ser víctima de violencia tiene en la salud de las personas.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.