¿Qué le pasa a nuestro cerebro cuando nos ilusionamos?

CEREBRO Y DOPAMINA¿Qué ilusiones, qué deseos, tienes ahora en tu vida? Es muy importante tener ilusiones ya que nuestro cerebro dispone de un perfecto sistema de engranaje para que, partiendo de la ilusión, del deseo, pongamos en marcha todas nuestras capacidades para conseguirlo y, finalmente, experimentar el placer imaginado, el placer anticipado.

Cuando deseamos algo se producen cambios en nuestro cerebro, especialmente el aumento de los niveles de Dopamina en el sistema límbico. El cerebro produce, pues, Dopamina ante la expectación de conseguir una recompensa, un objetivo, siendo, por ello, el neurotransmisor más directamente implicado en los procesos de motivación-recompensa

Estudios recientes sobre cómo responde el cerebro al hecho de anticipar, de imaginar conseguir un objetivo, han demostrado que el solo hecho de ilusionarnos con conseguir algo que nos gusta hace que empecemos a disfrutar de lo deseado, que empecemos a sentir el placer de su disfrute.

Además, es la Dopamina la sustancia química cerebral que nos motiva a ponernos en marcha para conseguir el objetivo deseado, estimulando, así, nuestra motivación, optimismo, autoconfianza, capacidad, lucidez y euforia necesarios para hacer que nuestras ilusiones puedan ser una realidad. En definitiva, la Dopamina es la responsable de que nos motivemos para conseguir nuestra recompensa, nuestro objetivo.

“Querer es Poder”

 

Cerebro ilusionado, Cerebro feliz

CEREBRO FELIZ

En un estudio llevado a cabo conjuntamente en las universidades de Londres, Connecticut y Harvard (Sharot et al, 2009) se pudo comprobar que la cantidad de Dopamina en el cerebro influye en las expectativas que tenemos de ser felices haciendo algo que nos gusta. El estudio consistió en decirles a 61 sujetos voluntarios que imaginaran que se iban a ir de vacaciones a lugares como Grecia, Tailandia, etc, y que  dijeran lo felices que serían si pasaran unas vacaciones en alguno de esos lugares. Los investigadores encontraron que el nivel de felicidad que imaginaban iban a sentir los voluntarios fue mucho mayor cuando habían tomado 100 gramos de L-Dopa, sustancia precursora de la síntesis de Dopamina, que cuando habían, simplemente, tomado placebo. De tal manera que en este estudio se demostró que un aumento en los niveles de Dopamina en el cerebro aumenta las expectativas que tenemos de ser felices. 

Es más, en muchas ocasiones se disfruta más con el deseo, y con lo que hacemos para conseguir un objetivo, que durante el momento en que lo conseguimos, pudiendo ser el deseo más placentero que su consumación. Así, el simple hecho de ilusionarnos con conseguir un objetivo es, en sí mismo, una gran fuente de felicidad. Es con la ilusión por satisfacer nuestros deseos y conseguir nuestros proyectos cuando ya empezamos a ser felices. Por ello, no importa si finalmente conseguimos colmar nuestras ilusiones o no, ya que, como ya sabemos, el haberlas deseado y luchado por conseguirlas es, muchas veces, más placentero que el propio logro.  

Además, tampoco importa la edad que tengamos ni cual haya sido nuestra historia anterior, lo que de verdad importa es que cada día nos levantemos con la ilusión de obtener el máximo de nuestra vida, de hacer algo que nos ilusione, que nos mantenga activos. Es el deseo lo que va  aumentar nuestra felicidad.

nietzsche

 

 

Friedrich Nietzche escribió :

“Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos”

 

 

Referencias:

  • Berridge, K.C., & Kringelbach, M.L. (2008). Affective neuroscience of pleasure: reward in humans and animals. Psychopharmacology, 199 (3), 457-480.
  • Hofmann W and Nordgren LF (2015). The Psychology of Desire. The Guildford Press. New York, London. En este libro hay una sección sobre Neuroscience of desire.
  • Sharot T, Shiner, T, Brown AC, Fan J and Dolan RJ (2009). Dopamine enhances expectation of pleasure in humans. Current Biology, 19 (24):2077-2080.
Manuela Martínez-Ortiz
Acerca de Manuela Martínez-Ortiz 48 Articles
Es un placer darte la bienvenida a mi página web en la que voy a compartir información sobre Neurofelicidad y sus aplicaciones en diferentes ámbitos de nuestra sociedad como son el ámbito de la salud, el escolar, el laboral, y el económico, entre otros. Soy Doctora en Medicina y Cirugía y Catedrática de Psicobiología en la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia. Durante muchos años he trabajado en Neurocriminología, tanto en la biología de la conducta violenta como en las consecuencias que ser víctima de violencia tiene en la salud de las personas.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.